
Natalia Molina es dueña de uno de los discos más bonitos y menos reconocidos que me ha tocado escuchar en esto de la internet. No recuerdo cómo fui a dar con ella, ah sí! Creo que sí. Fue por la canción “Alma” que sonó un tiempo en las radios. Por otro lado, Cristóbal Briceño es vocalista de Ases Falsos y según yo, dueño de las mejores letras de la música chilena actual. Llegué a él gracias al hit de los difuntos Fother Muckers “Fuerza y Fortuna”.
La noche del sábado estaba agradable como para asistir a una tocata íntima, piolita, de esas que “el que cacha cacha, el que sae sae”. Y la de Sala Master prometía tener todos esos ingredientes y más.
Llegamos minutos antes de que empezara el show. Gracias a la gentileza de Archibaldo de la Cruz (pueden reconocerlo como el tipo que graba todas las tocatas que se hacen en los bares de la capital), pude conocer a Cristóbal en persona, darle la mano y regalarle un sticker, y claro, no saber qué decir porque eso pasa cuando llega ese momento que siempre esperaste y ahí te quedai en blanco. Buena onda el loco. Gracias Archibaldo.
Con Murielyn (la fotógrafa y todo lo demás que ya saben, y que ojo, no se saca los mocos como conté anteriormente, era mentira eso, bueno no sé si lo hará cuando está sola, yo sí) nos sentamos en una pura silla, todo por el sacrificio de quedar en primera fila (qué sacrificados somos por Dios).

Una luz suavecita se dirigía a dos asientos y armaba un escenario casi teatral. Los personajes entraron a los pocos minutos de espera. Natalia tenía una guitarra de palo y frente a ella un teclado. Cristóbal sólo se acompañaba de una guitarra de palo y de sus letras.

La escena quedó así: Natalia a nuestra izquierda, Cristóbal a la derecha de nuestro televisor. La dama presente partió con un tema nuevo recién terminado llamado “Valiente”. Suenan sus rasgueos de guitarra acompañando a una voz enérgica que no se avergüenza en ningún momento. Luego del puntapié inicial, Natalia le da el pase a Cristóbal que interpreta una bella versión de “La Gran Curva” de Ases Falsos. De inmediato se ven los contrastes entre los dos cantautores. La voz de Cristóbal toma miles de personalidades, incluso en una sola estrofa. Para mí es como un perrito inquieto que no deja de mover la cola, mientras que el registro de Natalia es como un gatito suave al cual acaricias pero siempre a la defensiva.

Es nuevamente el turno de la dama presente, quien nos regala “Revancha”, sencillamente un temón de “Cuna de Piedras” que atrapa perfectamente el pop y el folk en una una sola canción. Le toca a Cristóbal que nos canta “Salto Alto”, track 2 de “Juventud Americana”. Según él, esta instancia es un buen momento para tocar las canciones en su estado más crudo, y esa es la versión que presentó.

La gente escucha en silencio, algunos cantan tímidamente, otros golpean el pie en el suelo pero despacito. La presentación avanza con “Lejos de aquí” y me hace recordar a Russian Red en ese estilo coquetón en su interpretación. Cristóbal toma agua y se queja de su tos. Se da el gusto de presentar una canción inédita llamada “A.O.N” (aparente orden natural), que hace recordar los mejores momentos de Fother Muckers.

Natalia canta “Alma”, una de mis canciones románticas favoritas. “Por mientras, te escudas en mí” dice la letra. Me da un escalofrío. Aplausos. “Rondizzoni” versión unplugged es lo que suena ahora en el setlist de Cristóbal. Tremendo tema que espero retome con Ases Falsos. El punteo de la guitarra eléctrica lo reemplaza con el típico silbido de esas versiones desconectadas de Briceño que abundan en yutub.

Viene una colaboración. Ambos cantan un tema de Natalia llamado “Por si cambias”. Los dos tocan sus guitarras. Cristóbal le hace los coros mientras Natalia se luce con su bacán voz. Después de los aplausos suena “Libres” de Los Mil Jinetes, donde Briceño hace participar al público. Momento favorito de la noche.

Siguen “Calma”, “Información Sentimental”, “Háblame de ti”, siempre turnándose un tema cada uno. Es el momento de Cristóbal que aprovecha de anunciar un nuevo proyecto musical llamado “Niágara”. La canción se apoda “Ojitos de Marihuanera” (que dará nombre al disco) y tiene puro olor a yerba y a nuevo hit. Nadamastediré.

Natalia nos deleita con “Trementina”, otro temita recién terminado, y yo pienso, al igual que Briceño, “¿para cuándo el segundo disco? Es tiempo de que más gente conozca a esta chiquilla por favor. TE QUIERO VER CHUPETE.
A propósito de Chupete, la pelota cae en los pies de Briceño que nos regala otra de Niágara llamada “Escultores en la parroquia” que tiene una letra muy muy divertida. Ahí es cuando pienso cómo chucha este loco hace que calcen a la perfección tremendos pedazos de versos en las melodías. Me hace sentir que es súper simple, pero hay que ser un bacán para componer así.

Natalia contraataca con “Llévame lejos” esta vez en el teclado. Cristóbal se suma a las voces y a la música con su guitarra. La versión es mortal. “Llévaaaaame, llévame, llévameeeeeeee”. Maravillosa. Natalia tiene ese talento de tocar sus canciones en teclado o en guitarra y nunca perder esa emotividad que llevan impregnadas sus letras.
Lo que vino después es algo muy chistoso curioso freak. Cristóbal le cambió la letra a ese tema del OST de Space Jam llamado “I believe I can fly” y la situó en los tiempos en que los piratas invadían Coquimbo. Una locura que no se puede describir, si lo quieren revivir, búsquenlo en yutub.

Ahora suena la canción que le da el nombre al disco “Cuna de Piedras”, otro temón del cidí, en una versión mucho más íntima que en la versión de estudio. Gran momento.
Cristóbal sigue con las novedades y ahora trae un estreno de Ases Falsos. “Canción del más allá” intenta explicar de donde vienen las inspiraciones espontáneas para componer.

Las últimas dos del setlist son cantadas a dúo. Se trata de dos covers. El primero es “A tu recuerdo” original de Jorge Pedreros. Se la mandaron los chiquillos con esta versión, pero donde la rompieron fue con el último temits. “Canción para mi muerte”, de Sui Generis es coreada por los presentes. Cristóbal y Natalia dan cierre a una velada llena de versiones mortales, de novedades, de luces bajitas, de risas y conversación. Fórmula de show que deberían repetir definitivamente.

(Texto por Tillo / Fotos por Murielyn).




