Versos Favoritos: “El Hombre Puede” – Ases Falsos

(Texto por Sebastián Monzón).

Extraño en un principio, para los fans, para la crítica, para los especialistas y para quienes se acercaban por primera vez a la banda. “El hombre puede” es más que un título, es un concepto, uno artístico en este caso, pero que tiene raíces profundas en el gnosticismo, en ChuangTse, en el mismísimo Borges y que, en su conjunto, construyen las concepciones intelectuales que Cristobal Briceño nos muestra en las letras del álbum.

Esa mezcla se nota desde la primera a la última canción, en una cadena progresiva que nos va ampliando el concepto para que podamos entenderlo en su estado más puro, en su estado primigenio si citamos al Gnosticismo. Es, de la discografía oficial de la banda ya como Ases Falsos, el álbum más amable, más directo y que más luces da para entender cómo funciona el artista en relación a su obra. Con “El hombre puede”, sentimos que hemos llegado a un vínculo con la banda, a conocernos, a conversar de tú a tú, sin adornos, sin miedo, y lo más importante, sin culpas.

1. -Chakras

“Pero tú no tienes fantasía para inventar / el coraje para echar marcha atrás / acéptalo, es normal.”

¿Cuántas veces no hemos escuchado a alguien de nuestro entorno decir “Me alinearon los chakras” o “Necesito abrir mis chakras?” como si eso fuera a funcionar, para bien, sólo por el hecho en sí.
Los mismos que hablan de los chakras con tanta soltura y liviandad son los que le pagan a un gurú más de 400 lucas por un “alineamiento” y un par de palabras de buena crianza, son, también, los mismos que trabajan en bancos, en AFP’s, en las grandes industrias y que, por ende, perpetúan este mecanismo enfermo y sádico que está destrozando el coraje humano.
Ojalá sólo bastara con que un gurú, por lo general autodenominado, te alineara los chakras y con eso pudieras salir a la calle siendo una mejor persona. Ojalá fuera tan simple.

2.- Gehena

“Si voy a comer mierda que sea a mi manera”.

Gehena es el nombre del infierno Judío… y otras cosas más. Y ese infierno como nos lo han mostrado desde niños es el lugar donde se supone vamos a arder eternamente, donde vamos a sufrir por los pecados cometidos en la tierra y donde seremos un esclavo más de satanás. Bueno, si volvemos un poco al concepto que le da nombre al disco entendemos que el infierno es también un purgatorio, un lugar (o un proceso interno, suena más sensato) de limpieza, donde es posible partir desde cero cada vez que lo necesitemos, donde podemos dejar atrás lo que nos duele, lo que nos molesta y lo que nos maltrata. El Gehena que nos propone Briceño es precisamente eso, el lugar – espacio – tiempo en donde poder desnudarnos por completo y partir como nuevos, sin miedo de ser uno mismo. Al final, se trata de intentar, a través del desprendimiento, ser un poco más feliz, día tras día.

3.- Sal de ahí

“Vives con las patas sucias, metidas en el mismo agua que después ofrecerás”.

¿Qué verán los políticos cuando nos miran a la cara? ¿Qué pensarán cuando están en sus casas, sin nadie más que ellos mismos, en el baño, mirándose al espejo?
¿Creerán sus propias promesas? ¿Evaluarán el impacto de sus palabras? ¿Les importará, en lo más mínimo que allá, a pocos metros de sus fortalezas, afuera de sus condominios o sus edificios protegidos por tres conserjes y dos guardias cada noche, hay gente muriendo, pasando hambre, desesperada por no contar con lo básico? ¿Entenderán la repercusión de sus decisiones? ¿Comprenderán que, en una población en Talagante hace dos noches mataron en un paradero de micros al Jorge, un padre de familia que tuvo la mala idea de echar del pasaje donde vive a dos flaites que estaban fumando pasta a la salida de sus casas, y que nadie puede hacer nada? ¿Habrá algún tipo de conciencia en quienes se dedican a “trabajar en política?
Aquí sólo hay preguntas.

4.- Subyugado

“Contento bajo el yugo / enyuntado conmigo mismo / tirado por el hombre que quisiera ser”.

Otra vez la religión. La religión, eso sí, con una vuelta de tuerca. ¿Han leído “La oración de abandono”? ¿No?, les dejo un fragmento.

“Padre mío,
me abandono a Ti.
Haz de mí lo que quieras.
Lo que hagas de mí te lo agradezco,
estoy dispuesto a todo,
lo acepto todo,
con tal que Tu voluntad se haga en mí…”

El tridente cristiano Briceño lo representa en la voluntad de un solo hombre, y qué importante es que todos pudiéramos confiar un poco más en nuestra fuerza, soportarnos un poco más, también, aprender a vivir con nuestros errores, con nuestros defectos, con nuestras malas decisiones. Cuando logramos quitar toda la cáscara que nos cubre, nos dejamos al descubierto y encontramos lo que queremos entregar al mundo, comenzamos a ser guiados por el hombre que queremos ser y ahí podemos soportar cualquier cosa.

5.- Más se fortalece.

“Es que de verdad quieres poner el hombro / o es que nada más quieres pegarle a alguien / calibra tu corazón / yo ya me tengo que ir”.

No vamos a mencionar la referencia obvia a “los pacos” en la primera estrofa. Para qué.
Pero no puedo quedar ajeno a la otra referencia obvia, a cómo nos estamos tratando entre nosotros, los que se supone somos pares, los que deberíamos estar en el mismo bando.
“Feminazi”, “Fachopobre” “Progre”, “Abajista”, todas palabras inventadas en las redes sociales para denostar, “Negro”, “Gay”, “Comunista”, “Lesbiana”, todas palabras que en su significado no tienen maldad pero que hoy representan, para algunos, algo de lo que hay que alejarse, algo a combatir.
¿En qué momento dejamos de ver al enemigo común y pasamos a golpearnos entre nosotros?
Como siempre pasa, los que ganan la guerra no son quienes la pelean, y ahí están, muy cómodos viendo cómo nos destrozamos defendiendo ideas ajenas, defendiendo posturas que no nos competen, que no nos alcanzan, que no nos tocan.
Somos todos, tú, yo, tu novia, tu novio y tu papá, los perros guardianes del que está más arriba, del jefe, del alcalde, del gobernador, del senador y del presidente. ¿No lo ven?

6.- Fría

“En la aridez y en la tempestad / sabes caer y sosegar mi ser”.

¿Cuántas canciones se le han escrito a la cerveza? Seguramente menos de las que se merece.
“Fría” es una clásica canción de amor con letra enamorada y con un nombre contrapuesto, pero que cuando se junta con palabras como “amargor”, “lúpulo” y “espuma” cobra un sentido propio y se establece como lo que es, una enorme canción.
No es mucho lo que se pueda comentar sobre la cerveza sin la necesidad latente de experimentar la sensación, hablar no basta, ¿o no? Pero sí, cuanto sosiega nuestro ser.

7.- Mucho más mío

“Si la micro no te sirve / bájate…”

¿Parece tan obvio, no? Cuando nos enfrentamos a música que tiene algo que decir (porque sí, digámoslo, hay muchísima que no dice nada) siempre la interpretación personal es la que se antepone a la intención del creador. En este caso la frase se puede tomar de mil formas distintas dependiendo de los procesos internos de quien la escucha, pero hay algo que no cambia y que tiene que ver con el concepto general del disco, ¿Para qué sufrir? Si sufres con tu pareja, bájate, si sufres con tu trabajo, bájate, si la pasas mal con tu grupo de amigos porque ya están desconectados, bájate. La última palabra es nuestra, y culpar al resto por lo malo que se nos atraviesa es siempre la opción más simple, pero si lo pensamos, la culpa y la responsabilidad de lo bueno y lo malo, siempre es de uno mismo.

8.- Antes sí ahora no

“Un pajarito entró a comer / migas debajo de la mesa / me alegra tanto verlo aún cuando sé que / salir le costará un mundo”

El siempre necesario azar, y por paradójico que parezca, la certeza que tenemos de que ciertas situaciones son intrínsecamente azarosas.
Por mucho que estemos seguros de nuestras decisiones nunca sabemos con certeza hacia dónde nos van a llevar, a veces creemos haber logrado tanto para solo darnos cuenta que nos metimos en un lío que no esperábamos y para el que estamos preparado.
Pero, finalmente, ¿qué podemos hacer? Briceño lanza la respuesta acá mismo, “Qué bueno es no poder hacer más que verlo suceder…” y sí, esa ilusión de control sobre todo lo que nos rodea es necesario que desaparezca a ratos, para entendernos como lo que somos en realidad, como parte de un todo, que falla, que se compone y que no puede sobrevivir trabajando solo en función de si mismo.
Tal vez la letra más llena de símbolos “Borgianos” en todo el disco

9.- Creo que no creo:

“Para el viaje que mi corazón anida / he sacado solo pasaje de ida”.

Visualizar el punto, el sino, el sello personal y ponerse a correr detrás de él dejando todo atrás. Arriesgándolo todo.
Si las grandes decisiones se toman con miedo y tratando de jugar a la segura, es mejor ni intentarlo. El coraje, hoy cada vez menos necesario y más escaso, es el que en “Creo que no creo” toma protagonismo para no dejarse atormentarse por “el rival” que ronda toda la canción y que no es otro que nosotros mismos. Más del concepto que atraviesa de norte a sur todo el álbum.

10.- Trato hecho:

“Ven aquí / salta a mis brazos / propágate en mi / formemos un lazo”.

Droga: Sustancia que se utiliza con la intención de actuar sobre el sistema nervioso con el fin de potenciar el desarrollo físico o intelectual, de alterar el estado de ánimo o de experimentar nuevas sensaciones…
Eso dice Wikipedia sobre la droga, pero ¿qué nos dice la experiencia? Simple, que al final de cuentas, todo lo que nos gusta, lo que nos hace bien, lo que nos transforma y lo que nos propone nuevas vetas de uno mismo, se transforma en una droga, y la abrazamos, porque bueno, así somos los humanos, nos apegamos a lo que nos reconforta y nos hacemos adictos. Pasa con todo lo que estimula nuestros sentidos, el amor de una pareja, de los amigos, de la familia, un trabajo, una meta, un libro, un disco, una banda; lo que sea. Y está bien.
Es necesaria esa sensación de protección, de refugio, de lograr un reflejo en algo más, de recibir la respuesta positiva que estamos buscando para movernos.
“Trato hecho” es la perfecta forma de culminar un disco que nos regala claros y oscuros, que nos pasea por la cabeza de Briceño como ningún otro en su carrera y que nos invita, a tirones, sin necesidad de ser suaves, a tomar decisiones, a creer en el hombre, en queel hombre puede.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *