Querido Diario: Jiminelson y la calidez de Valle de Oro

(Texto y Fotos por Domipau).

El lunes tuve la suerte de escuchar en vivo la primicia del quinto álbum de Jiminelson y fueron demasiadas emociones que partieron ese día mucho antes del íntimo concierto. Quedaron de confirmarme ese misma jornada si podía ir al evento, así que desde temprano que andaba media ansiosa e incluso tuitié: “Conociéndome voy a andar ansiosa todo el puto día, ojalá salga todo bien”.  Una hora después me llega un DM diciendo: “Para que no estés ansiosa todo el día, te comento que ganaste tu participación para hoy. Llega temprano para que comas pizza!” Conchalalora. Me dio demasiada vergüenza haber quedado en evidencia pero al mismo tiempo estaba tan contenta que nada me importó (igual borré el tuit después de eso).

Fui súper obediente y llegué temprano a comer pizza, tal como me había indicado mi locutor favorito  al que obviamente le debo los agradecimientos por la invitación. Se acercaba la hora de inicio así que nos dirigimos todos al estudio del #PlanMaestro, que para quienes no lo conocen, es algo así como un horno del tamaño de un living con muchos cables, instrumentos y unos puff para los invitados. Jiminelson entraba con equipo completo: 8 músicos con Gustavo León a la cabeza (porque el vocalista y compositor no se llama Jimi, ni James ni Jaime; Jiminelson es la banda).

Comienza el concierto con Agua Quieta, el primer single de Valle de Oro, que si bien ya había sido lanzada hace unos meses, escucharla en vivo es otra cosa. Es un agrado escuchar esos bronces en vivo y la cálida voz de Gustavo que te va envolviendo poco a poco. Continúa con Valle de Oro, canción que le da el nombre al disco y me quedo con la sensación de que quiero escucharla de nuevo ahora YA. El Viento Sopla es la canción que sigue y si bien ahora no recuerdo la letra, en el momento la escuchaba con atención y sentía que era de esas canciones que están hechas para una o que una dedicaría en algún momento. Comienzo a sentir un calorcito que no tenía que ver sólo con el calor que hacía en el estudio con tanto músico y tanto instrumento, sino ese calorcito que te provocan ciertas canciones.

Luego es el turno de Llega un día, y True Love, pero antes Gustavo se da unos minutos para conversar sobre el nuevo disco, el más largo de gestar. Nos cuenta que pasaron 3 años desde que escribió la primera canción hasta que se masterizó el disco. Esto tiene que ver con que cada vez se toma más en serio lo que hace, por lo tanto es cada vez más minucioso y está en un constante aprendizaje. También confiesa que no puede escribir o cantar sobre cosas que no sienta o no haya vivido, lo que me hace demasiado sentido porque eso es lo que me transmiten sus canciones, una cálida sinceridad.

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A la vuelta del break entran con Nice and Easy y yo estoy en la máxima. Nice and Easy es la canción que abre el Supreme, uno de mis discos favoritos. Son 7 canciones en inglés con un toque de soul, unas bonitas percusiones, un teclado que a ratos me recuerda a los Ángeles Negros y elegantes guitarras. Una vez dije que el Supremede Jiminelsonservía para todo y me miraron raro. Quizás qué cara puse cuando lo dije para que me miraran así. Para mí es perfecto para echarme de guata al sol en verano (ojalá con una cerveza en la mano), e igual de perfecto para estar acurrucada un día nublado con un té. Perfecto para disfrutar sola o acompañada. El único PERO que tiene es que es tan bacán que se hace demasiado corto.

Ya! Creo que me excedí con esto de mi amor al Supreme. Después de Nice and Easy presentan Cada Uno por su Lado y nuevamente tengo esa sensación de que podría dedicarla o que eventualmente me la dedicarían a mí. Es de esas canciones que a todos nos tocan un poco porque obvio, todos hemos terminado alguna relación y nos hemos visto enfrentados a ese momento en que se toman caminos distintos. Luego Gustavo nos regala una emotivaversión de Nothing Compares2 U, de SineadO’Connor(o bueno, de Prince en verdad). Acercándonos al final, la banda completa entona Estando Todo en Calma en la que entre los predominantes bronces y los demás instrumentos irrumpe la voz de Gustavo como abrazándote.

Se cierran las transmisiones al aire pero nosotros seguimos ahí para una última sorpresa: Al Alba; un flamenco acompañado sólo de su guitarra. Me sentía demasiado afortunada. Qué lujo tener a Gustavo cantando a menos de un metro de manera tan desgarradora, porque en verdad no hay otra forma de cantar un flamenco.

Al terminar ya estábamos todos sopeados, aunque en verdad ya en el primer break el calor estaba cuático. Poco me importó el estar toda sopeada y me acerqué igual a felicitar a Gustavo y agradecerle por tan bonito momento musical. Poco le importó el calor a él también, quien me correspondió la felicitaciones con un rico abrazo. Esos son los lunes que valen la pena, así da gusto comenzar la semana, con musiquita linda que te deja el corazón llenito. Ahora sólo me queda esperar el lanzamiento oficial de Valle de Oro, que ojo será a mediados de julio; mientras, a seguir disfrutando del Supreme.

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