Lollapalooza Chile 2013 – Viernes (parte I)

Lollapalooza 2013 The Hives La Cúpula

 image

Lollapalooza Chile debe ser uno de los eventos musicales más bonitos que me ha tocado presenciar. Mi relación amorosa con  Lollapalooza comenzó el 2012 (luego de negarme a ir el 2011, nerd) cuando me tocó ver espectaculares presentaciones de Björk, Arctic Monkeys, Foo Fighters y muchos más. Puede que conozcas a todas las bandas del line-up, puede que no. Da lo mismo. Si te gusta la música en vivo no puedes perderte este festival.

Se respira la buena onda, el amor por las bandas, la necesidad de descubrir nuevos sonidos. Claro, también se respira gente posera y zorrones por montones, pero si eres una persona que al momento de presenciar un concierto se olvida de todos los prejuicios y de que hay 50.000 mil personas distintas alrededor tuyo, entonces lo pasarás increíble.

image

Desde que apareció el cartel de bandas de Lollapalooza Chile 2013, uno de los números que más me tincó fue The Hives (“la mejor banda de música rock sueca”, como dijo el vocalista en un divertido español). La cosa es que la banda topaba el día sábado con Passion Pit, grupo que venía apareciéndome en todas las redes sociales como el “imperdible” de Lollapalooza. Yo soy malo pa’ relacionar canciones que he escuchado en la radio con nombres de bandas, y así me di cuenta que Passion Pit tenía bastantes temas que encontraba bacanes. El plan entonces fue el siguiente: Asistir al Sideshow de The Hives y ver a Passion Pit en Lollapalooza.

Queridos amigos lectores, esta vez no quiero entrar tanto en detalles de los shows que vi en el Lollapalooza, porque como saben mi especialidad son los músicos chilenos, pero quise hacer este especial porque la ocasión lo amerita bastante. Así que vamos con la reseña del día viernes.

image

Llegué atrasado y temprano a la Cúpula (cúpula es como copular, ¿o no?) del Parque O’higgins. ¿Cómo es eso? dirán ustedes. Lo que pasa es que el show de The Hives estaba programado a las 20:00 horas y yo llegué a las 20:30. Por suerte mía la fiesta no comenzaba. Andaba con los 545844877 trabajadores de DIARIOdeANAFUNK más otros amiguitos.

Con Murielyn (la fotógrafa, repartidora de stickers, humorista de chistes rebuscados, en fin ustedes ya la conocen) nos fuimos a donde las papas queman. Así nos pusimos al medio adelante, a unas cinco personas de la reja. Mientras, Kathy (fotos, actualizaciones de Facebook, cocinera de galletas ricas) vigilaba todo desde los asientos de la Cúpula. Como ven, teníamos rodeados a los Hives. La verdad es que le pasamos la cámara a la Kathy y nos fuimos a puro bacilar.

 image

Pasadas las 21:30 (mega atrasados) apareció una cortina musical y luego los integrantes. Batería, bajo, guitarra namber wan, guitarra namber dos y el señor cantante. Comenzó el show. La voz de The Hives animaba la fiesta interactuando con el público chileno desde el inicio. Se lució con un español pobre pero bastante efectivo. “Aquí no hay silencio”, “yo soy tranquilo”, “Los Hives son buenos” fueron unas de las frases que se escucharon esa noche.

Pelle, el frontman de la banda es el líder ideal de cualquier agrupación rock. Canta, grita, anima, salta y genera una simpatía instantánea con los fans. Todo por el mismo precio. The Hives dispara éxitos y canciones de su último cd. Para mí no existe diferencia. Todo el setlist se vuelve parte clave en el show. Claro, nos volvemos locos con “I Hate To Say I Told You Sou” o “Main Offender” pero los ánimos no decaen entre novedades y clásicos.

image

Como los Hives juegan solos esta noche, Pelle dedica gran parte del tiempo a compartir con los chilenos. Inventa juegos (como cuando le pide a un fan que se exprese acercándole el micrófono, mientras los músicos emiten ruidos con sus instrumentos que no lo dejan ser escuchado), prende al público, se tira flores (una pradera entera), pero siempre desde la vereda del humor y del respeto. Hay que decir que también nos agarró pal webeo e hizo que todos nos sentáramos en el suelo para luego levantarnos con todo al ritmo de The Hives. Ahí, se me mancharon los pantalones y aprovecho este momento para decir que Murielyn estaba delante de mí en una canción y me lanzó una patada para atrás dejándome la mansa herida (mentira, es chica pero igual dolió).

image

Lo bacán fue que había un cabro en el público (creo que se llamaba Larry) que tenía un cartel que decía algo así como “oye déjame tocar la batería” y el vocalista de The Hives lo sacó al escenario para tocar con ellos. El amigo Larry le puso cualquier talento y se llevó todos los aplausos, incluso de los “cantantos” suecos. Otra cosa bacán fue el lugar elegido para el sideshow. La cúpula suena bien bonito y no estaba COLACSADA de gente, así que felicitaciones señores de la productora.

image

Lo feo fue el extenso atraso de la banda y sus roadies ninjas que lo único que hacían era doblar las toallas, cambiarlas de posición y volverlas a doblar. Faltó que se pusiera a contarnos a todos y enumerarnos. Ninja pesao, te odio.

image

Otra cosa fea que quisiera reclamar es esa manía que tienen los gorditos punkrock que se sacan la polera cuando están todos mojados y como son más grandes que uno, es cosa de que se arme la toletole para terminar con nuestros rostros pegados a sus espaldas sudorosas. No es nada en contra de los gorditos buena onda, pero igual es fome eso de sacarse la polera cuando estai sopeao. O sea ni yo me la saco que tengo full calugas (sí oye).

image

Lo fome fue la música de espera, como esa que te ponen cuando llamai a un call center pa reclamar. Naquever la música pos chiquillos, tírense algo más prendío pa’ la otra.

image

Lo bueno fue que pudimos ver a The Hives y al día siguiente, a Passion Pit, pero eso es otra historia que continúa en la segunda parte de este ESPECIAL LOLLAPALOOZA DOSMILTRECETRECE.

  image

(Texto por Tillo / Fotos por Kathy @musica_adicta / Edición fotos por Murielyn).

SI TE GUSTÓ ESTE CONTENIDO, COMPARTE:

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *