Fredi Michel teloneó a Of Montreal

Fredi Michel teloneó a Of Montreal

A QUIEN VI: FREDI MICHEL (teloneros de OF MONTREAL)

CUANDO LO VI: 29/6/12

DONDE LO VI: CÚPULA PARQUE O’HIGGINS

Los chiquillos de Of Montreal habían agendado visita a nuestro país. Yo pensé “ah qué entretenido”. La verdad soy lo peor para relacionar bandas con canciones que he escuchado por ahí. Cuando me puse a revisar su discografía di con temas que ya estaban en mi cabeza sin tener idea que de ellos se trataba. Estuve en ese ritmo hasta recibir la noticia de que mi hermana se ganó un par de entradas… y que para suerte mía me iba a invitar. Accedí feliz obviamente, porque claro, no hay invitación que me ponga más contento que la que tenga que ver con música en vivo.

Tiempo después vi una publicidad del show por ahí en internet y me fijé que teloneaba FREDI MICHEL. Pensé “oh, bacán”; es que nunca los había visto en vivo y quería hacerlo. ¿Por qué? porque a mi carpeta “archivos recibidos” llegó alguna vez el mp3 de la canción “Enganami”. El sonido y la letra eran tan potentes que se quedó en mi oreja mucho rato. Lo encontraba bien particular. Así que con eso y unas canciones revisadas en Youtube partí a La Cúpula.

Me puse mi gorro, mi parka y mi polera favorita (obra de los centhiquillos de Abrazo Ediciones). Estaba lloviendo pero nunca tanto. Tampoco hacía mucho frío, estaba ad hoc la noche pa’ bacilarla po oe. Llegamos al lugar y el guardia me revisó hasta los calcetines (no, mentira), yo creo que no me encontró cara de hipster y eso le pareció sospechoso.

Adentro no tuvimos que esperar mucho para la salida al escenario de los chilenos de FREDI MICHEL. Aquí la cosa se pone interesante. He leído y recibido muchos comentarios negativos (en realidad no tantos, unos cuantos no más) sobre la presentación de esta banda electrónica-pachanguera. Que la voz de la vocalista era horrible, o que eran fomes, o que se mueran, o que los echen del país, etc. Yo no comparto esa visión y creo que eso se debe a que yo sabía a lo que iba, no porque sea un sabiondo de la música (no lo soy), ni porque sea alguien que sabe mucho de la vida (no lo soy), sino que porque yo “hice mi tarea”. Revisé unos videitos en Youtube, unas canciones por aquí y por allá y caché la volá. Entonces, quizás para mí no fue tan chocante la cuestión.

Pero vamos a terreno. Cinco personas en escena (entre guitarra, percusiones electrónicas, teclados varios y voces varias). La onda era un combo electro-pachanguero con toques tropicales e incluso axé. Hasta ahí todo bacán. El problema, creo yo, empezó al aparecer la aguda voz principal (de una chiquilla con todo el estilo sexy sexy sensual: pantalones ajustados y demostración pública del ombligo) que claro, se entiende es parte de la historia noise del proyecto. Hay que acordarse que los inicios de FREDI MICHEL vienen relacionados con bandas como MOSTRO y CONGELADOR.

Entonces, está claro que el particular timbre de la voz principal no lo toman como un defecto, si no como la marca del grupo. Uno podría decir también “¡qué letras más absurdas!”, pero si lo vemos por el lado “conceptual” de la propuesta, quizás ahí nos empieza a cuadrar todo. Ojo, no estoy argumentando que es una increíble banda, sólo estoy tratando de decir que ellos tienen su volada y todos como oyentes podemos comentar, siempre desde la vereda del respeto y la altura de mira (repitan conmigo “desde la vereda del respeto y la altura de mira”). Todo lo comentado acá, se puede escuchar en “Oye poh” canción que sonó esa noche. No vaya a cometer el error de preguntarse la temática de su letra. No sea cuático tampoco. Otra que se escuchó fue “El Blanco” y en verdad no sé cuál más. Yo esperaba que tocaran su hit “Enganami”, pero nunca llegó y me sentí un poco estafado.

En resumen, a mí me gustó la propuesta de FREDI MICHEL. No creo que iría a una tocata especialmente de ellos, pero sí me parecieron muy entretenidos. Los bailes de la chiquilla eran los mejores (con perreo hasta abajo, como se puede ver en las fotos que sacó mi hermana), había harta buena onda y harto pa’ bacilar, y bien se sabe que si hay que bacilar yo vengo a bacilar, más si hay que batallar, pues yo vengo a batallar!

BONUS TRACK: VAMOS A PELAR A OF MONTREAL

La banda gringa presentó un show de 16 canciones donde la puesta en escena fue lo primordial. Dos bailarines en la pista desfilando no sé cuántos trajes distintos (entre ellos uno de Batman con pechugas). Perfomances varias que le suman el doble de “puntos base” a una banda que en vivo no pierde nada de las bondades que muestran en los discos: unos ritmos que invitan al desorden público, unas líneas de bajos enteras de chorizas, junto con unos béllácós arreglos de voces que a veces me recuerdan a The Beatles. Y yo siempre digo que todas las bandas actuales parten de los cabros de Liverpool.

Nada que reclamar sobre Of Montreal (excepto que no tocaron Id Engager). No me sabía sus canciones de memoria pero las bailé y salté como si fueran mi banda favorita de la vida. Hasta me codié con los fans más grupis, que se las sabían todas y se emocionaban con cada intro de canción. Entre las cosas choris que pasaron puedo decir que ayudé a levantar al bailarín que se lanzó por sobre las cabezas del público; también di todo en la cancha (hay testigos) con mi favorita “Gronlandic Edit”; casi agarré uno de los papelitos que tiraron desde el cielo y casi alcancé un cuchuflí plateado que tiraron al público al final (no, mentira; es mentira que casi lo agarré). Todo empezó con Suffer For Fashion y tuvo dos momentos inolvidables: The Past is A Grotesque y A Sentence Of Sorts In Kongsvinger 

Así de corta y así de pulenta no más. Si leíste esta cuestión, qué bacán.

(Texto por Tillo / Gracias a la Kathy por las fotos y también a la Pame por registrar el plano general).

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