A QUIEN VI: ASES FALSOS
CUANDO LO VI: 04/10/12
DONDE LOS VI: CENTRO BELLAVISTA (EX OZ)
Una de las tocatas que más he esperado este año fue la del lanzamiento oficial de “Juventud Americana”, primer disco de Ases Falsos (ex Fother Muckers menos un integrante). Resulta que desde sus inicios he seguido la carrera musical de Fother Muckers, uno de los proyectos chilenos más elogiados del último tiempo. Lamentablemente, los elogios tanto de la crítica especializada como de los fieles seguidores, no fueron suficientes para detonar en Fother Muckers un despegue directo al estrellato. Tampoco lo fue su presentación en el famoso e internacional Lollapalooza Chile 2011.
El plan B fue suicidarse y resucitar con nuevos sonidos y horizontes. Ahora sí que había que darle el palo al gato. En ese proceso hubo algunas pérdidas y cambios de cargos dentro de la banda. Nadie entendía nada (yo tampoco). Pero todo quedó claro con la aparición de “Juventud Americana”.
Este primer disco contiene 15 tracks, lo que ya es un lujo en tiempos donde los cds con suerte llegan a las 10 canciones. Cada tema es un salto disperso en comparación con lo logrado en la vida anterior de la banda. Es un disco de muchas personalidades y momentos, disparejo de principio a fin. Versátil como él solo. Lo más parecido a un grupo curso, cada alumno bien distinto del otro, con sus guerras de papeles y todo.
El paso siguiente era experimentar qué pasaría con el sonido en vivo, ya que desde el año pasado venían tocando canciones del “Juventud”, pero en sus versiones beta. Entonces, el lugar elegido fue la ex Discoteque Oz, actual Centro Bellavista.
La cita empezaba a las 21:00 horas, pero comenzó pasadas las 22:00. Lo primero que llamó mi atención fue que el lugar estaba repleto por todos lados. La gente pifiaba esperando que saliera la banda al escenario. No pasó mucho para que lo hicieran y comenzara a vivirse la leyenda de Ases Falsos.
Cristóbal (guitarra y voz), Simón (bajo) y Martín (guitarra) en la formación principal, más invitados con pinta de titulares: Boris en la batería (Primavera de Praga) y Francisco Rojas como el señor multi-instrumentista. Briceño, que no podría ser menos, apareció con una chaqueta estilo Principito en plan mariachi.
Todo comenzó con un instrumental pegado al tema catarsis del disco: “No quiero que estés conmigo”. A pesar de que esta canción es el momento más punk del “Juventud Americana”, fue el clima que marcaría toda la velada: una hinchada coreando toda la letra, saltando con cada acorde, gritando y aullando hasta las melodías de los instrumentos. Después de ese golpe inicial casi a nivel K.O. vino el single “Venir es Fácil” (que a todo esto, andaba en la discotecs el protagonista del video) en una versión mucho más rockera que la de estudio. Le siguió pegadita “El golfo de Adén” para dar paso a la emotiva “Séptimo Cielo”, que aunque fuera más piola, los eufóricos fans también la saltaron.
Luego siguieron “Europa” y “Fuerza Especial”, dos de los tantos himnos que trae el discazo. Es que Briceño tiene esa facilidad de escribir letras apropiables, de esas que dan ganas de cantarle a la vida, a lo J.M. (no confundir con “que cante la vida” de A.P.).
De ahí vino una de las favoritas: “La Flor del Jazmín”, apoyada con las palmitas correspondientes. Los temas que piden palmitas son míticos. Le siguió “Salto Alto” y uno de los estrenos de la noche “Aguanieve”, nunca antes tocada en vivo. A esa se le unió “Pacífico”, la canción más bonta que he escuchado en mucho tiempo, coreada con toda la emouchon; si hasta daban ganas de dedicársela a alguien. A continuación, “Manantial” otro estreno y a mi gusto el momento insigne de la noche. La versión que tocaron fue mortal kombat en nivel difícil y sacándole la cresta a Goro, Shang Tsung y todos esos monos feos.
Calmao’ que el show sigue. La promesa fue tocar todo el disco y así lo hicieron. Sonaron después: “Quemando”, “Misterios del Perú” y “Estudiar y Trabajar” (también me la adjudico como himno personal) que dio cierre a la presentación. ¡Epa! falta el tema regalón de los animalitos dirán ustedes. La banda hace un bis y toca el tema que quedó fuera de “Juventud Americana”: “Información Sentimental”, y se notan de inmediato las razones, parece simplemente no calzar con el rayado de cancha que propone el disco que en su carátula muestra a Juan Gabriel con unos ojos encendidos.
Después de ese regalo cierran todo con “La Sinceridad del Cosmos”, una letra en la dinámica de contingencia social, muy al hueso (“al hueso” -ládrale a la autoridad- perritos, nótese ese juego de conceptos). Ases Falsos deja la cancha y se despide de esta gloriosa noche. Pero la gente no los quiere dejar ir. Los cabros vuelven al escenario, esta vez para repetir “Venir es fácil” pero en parada electrónica, fiel a la versión del cidí. Igual fue chistoso porque es como cuando en el Festival de Viña invitan a tipos que tienen 1 canción conocida y la cantan dos veces. Obviamente no es el caso, pero igual fue chistoso, ¿no lo fue? Yapo, ríanse.
El grupo dejó clarísimo todo. No hay nada más que preguntarse ¿De dónde vinimos? ¿hacia dónde vamos? ¿en qué nos vamos? ¿dónde se toma la micro? Olvídense. Los chiquillos la tienen clara, están sonando de verdad, ¡los locos no son na’ falsos po oye! no son de cartón.
Lo mejor de la noche fue escuchar el disco entero y descubrir curiosamente que suena muy distinto en vivo, de hecho, suena más redondito que el cidí. Lo otro pulento fue la gente, que parecían fans enjaulados ansiosos de falsedades. De verdad. Todos mojaron la camiseta por su banda favorita y cantaron las letras completas, hasta “Fuerza Especial” que es el terrible de trabalengua.
Lo fome fue que las cervezas estaban tibias, como pa’ pasar el frío (?). Atroz. Lo otro penca fue que como era día jueves, poca gente se quedó a la party, la que por estar a cargo de un DJ de Radioactiva, tuvo un playlist más disperso que el “Juventud Americana”. Después de esa analogía me despido.
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(Texto por Tillo / Las fotos son propiedad de Muriel).






