Querido Diario: Fui humano, moriré como un marrano

CHANCHO EN PIEDRA

Casi tres décadas. Tenía seis años cuando Chancho en Piedra comenzaba su carrera. Recuerdo haberlos escuchado en la Rock & Pop mientras mi hermana mayor y yo nos arreglábamos para ir al colegio. Sin saberlo, se convertirían en la banda de mi vida. 

Pasaron años, muchos años para reencontrarme con ellos. Tenía 17 y recuerdo haberlos visto en la tele a color mostrando su disco El tinto elemento. Chascones, más jóvenes, pero con el mismo espíritu que los acompañó hasta hoy. Mi mamá me preguntaba “que cómo me podían gustar esos cabros de pelo largo”. Aún sigo sin tener una respuesta clara. 

En el colegio los vi por primera vez. Fuimos a un estadio, no recuerdo a cuál. Solo sé que fue la primera vez que sentí la música en vivo y desde ahí los seguí por el resto de su carrera. A los años después, gracias a un parche de CHEP pegado en una mochila conocí a quien sería mi pareja en ese tiempo. Fanático también. Decidí hablarle porque no conocía  a nadie que le gustara esta banda de funk. Con él y con CHEP fueron mis primeros conciertos; mi Juanito Spider, que tengo hasta el día de hoy y mis primeros amigos marranos.  

No nos perdimos ninguna presentación. Estábamos ahí, entre la multitud de la fanaticada de chanchitos amarillos. Tantos Caupolicanes, tantas celebraciones, tantos discos, ¡Tanta juventud! Reviso las fotos de los conciertos, reviso en mi mente todos los recuerdos y la nostalgia de la separación vuelve. ¿Cómo se enfrenta el receso de la banda que te ha acompañado por 30 años? Quizás para algunos es absurdo, para otros exagerado, pero para mí es doloroso. No te miento que casi se me caen las lágrimas cuando vi la noticia. Sentí como si mi mejor amiga se estuviera despidiendo. 

Recuerdo mi juventud y veo mi pieza con los posters que tenía pegados en la pared. Evanescence y Chancho en Piedra. Recuerdo que los primeros discos que tuve de CHEP fueron piratas, de esos que comprabas en la feria o en el persa de tu casa. Recuerdo la navidad en que mi tío me regaló mi primera polera de Chancho en Piedra. Lloré. Recuerdo cómo encontré mi primer Juanito: estaba en la esquina de la calle entre la basura. 

Me faltan algunos discos, se me olvidan las letras de algunas canciones. Crecimos, ellos también. Cambiamos, ellos también. Nos cansamos, ellos también. Que el canto de la fanaticada no se olvide nunca, que sigan los ecos en nuestras memorias, esos ecos de cánticos y gritos a una de las bandas icónicas del funk nacional. 

¡Viva Chile mierda y los Chancho en Piedra! 

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Una respuesta

  1. Te pasaste !!!
    Casi lloro leyendo esto
    Por que me paso lo mismo los chep me sacaron de una época triste de mi vida, con sus canciones con sus letras llenas de energía positiva de ánimos a seguir adelante sin importar los que digan los demás.. sino más lo que uno siente.. letras como esas y muchas más me levantaron y me isieron saltar y cantar con alegría y con entusiasmo. Y hacer aburrido a algo divertido y el enorme compromiso social esperado en sus canciones..

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